Preocupación en los productores yerbateros por la falta de mano de obra. Desde APAM reiteraron la urgente necesidad que el Gobierno nacional compatibilice planes sociales con empleo.

A fines de marzo, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), revelaron que las economías regionales están siendo afectadas por la ausencia de los denominados “trabajadores golondrinas” para la cosecha.

Alertados por la situación, diversos referentes de la producción yerbatera en Misiones plantearon que corre riesgo de perderse hasta un 20% de la cosecha, lo cual provocaría pérdidas millonarias al sector. Además, insistieron en la necesidad de compatibilizar el trabajo formal con la asistencia del Gobierno a través de planes sociales que perciben un gran porcentaje de obreros rurales.

Entrevistado por PRIMERA EDICIÓN, Cristian Klingbeil, referente de la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), calculó que “si la producción cae entre un 10% al 20% se generaría una pérdida para el sector yerbatero por encima de los $6.000 millones”.

Los que más sufren con esto son los pequeños productores, porque tienen sus yerbales más deteriorados, peor manejados, y son los que más padecen no conseguir gente para levantar la cosecha”, indicó.

Para Klingbeil “Es un problema de larga data, se acentúo mucho el año pasado con el tema del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)”. Advirtió que “prácticamente se obliga al obrero a trabajar en negro, porque si trabaja en blanco no cobraban el IFE, o pierden los planes y beneficios sociales”.

Por eso está nuestro pedido para que esto sea compatible, que el Gobierno encuentre el mecanismo para que en las economías regionales los planes sean compatibles con el trabajo en blanco. Es la solución que nosotros proponemos, pero a nivel nacional todavía no hay ninguna respuesta”, cuestionó

Al mismo tiempo recalcó: “Nosotros no queremos que se eliminen los planes sociales. Lo que se solicita es que la gente pueda trabajar a pesar de cobrar esa asistencia”.

Por otro lado, Klingbeil aclaró: “Dicen que pagamos muy poco a los obreros rurales. Nosotros ya probamos de todas las maneras, pero cuanto más se paga menos días trabaja el obrero, porque tiene esa idea de que con cierta cantidad de plata ya está salvada su semana o el mes, y no se presenta más a trabajar”.

Por ello, argumentó: “Hay que pagar lo justo y buscar la manera de que la gente salga de la pobreza, en base a lo que se pueda pagar que los planes sean complementarios, sería la solución para que ganen lo necesario para superar la línea de pobreza”.

El Estado es el que compite con nosotros y en realidad se debe buscar que trabajemos juntos por el bien de los trabajadores y la sociedad”, sentenció el dirigente de APAM.

Agregó que “El Gobierno fue introduciendo sistemáticamente que la gente debe vivir de los planes, pero en realidad tienen que buscar la manera de que haya menos pobres”.

“Lo más fácil para conseguir alguien que quiera trabajar en blanco es con los hombres solteros, que no tengan hijos, porque una vez que tienen hijos comienzan a sumar planes. El país necesita producción, no salimos adelante solamente con planes, no es la salida del país que la gente no trabaje”, afirmó.

Falta compatibilidad

Por su parte, el dirigente yerbatero y diputado provincial, Julio Petterson, comentó a este Diario que “Hay una necesidad de que sean compatibles los aportes sociales con los patronales. El Gobernador hizo este pedido a la Nación para que los trabajadores de Misiones puedan llevar adelante la cosecha y levantar la zafra de yerba mate, como otras actividades del campo, con el aporte patronal”.

A diferencia de CAME, aseguró que “mano de obra hay, pero el gran problema es la falta de compatibilidad entre el aporte social con el pago patronal. Esto es lo que está complicando la normalidad de la actividad yerbatera”, aseguró.

Según Petterson “Necesitamos de forma urgente que la Nación se expida y lo conviertan en algo compatible, para que los productores tomen al trabajador, aporten legalmente, lo pongan en blanco, pero que no se pierda el aporte social”.

El diputado reconoció que “la pérdida podría ser enorme, porque está la yerba que va a quedar en planta por no haber cosechado. A la vez, existe el grave problema que cada día que pasa con la yerba en planta, como en esta época que es tiempo de sacar viruta, son kilos de hoja verde que se pierden y se transforman en millonarias pérdidas económicas para el sector productivo”.

Pedido para que salga el FEY

A su turno, Martín Dellien, presidente de la Casa de la Familia Yerbatera de San Pedro, manifestó: “Hay una falta de personal increíble, pero siendo sinceros, nadie va a dejar de cosechar yerba, de alguna u otra forma se va a cosechar el 100% de lo que esté disponible. Nadie va a dejar de cortar yerba por falta de personal. Pero eso no significa que no falte, realmente ahora está costando mucho conseguir gente para la cosecha”.

Por eso es importante que salga el Fondo Especial Yerbatero (FEY), porque es un proyecto que contempla la problemática, brinda obra social al productor y protege al trabajador dándole un sueldo digno después que es mucho más que una asignación que puedan conseguir“.

“Es algo que realmente apunta a una solución, porque los beneficios los va a pagar el consumidor, es el mismo criterio del fondo tabacalero. Es una forma de que sirva más trabajar en la yerba que cobrar una tarjeta de 6 mil o 10 mil pesos”, finalizó.

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