En el asiento trasero viajaba la bebé, de cuatro meses. El testimonio le corresponde a Noelia Teminski (34), víctima de violencia de género. Su historia se conoció tras filmar un nuevo ataque de su ex en Gobernador Roca

Las imágenes hablan por sí solas. El video de 1:22 minutos que se viralizó en los últimos días es tan sólo una pequeña muestra de lo que Noelia Teminski (34) denuncia padecer desde hace varios años por parte de su ex pareja.

La mujer reside en la localidad de Gobernador Roca y hace cuatro años está separada de su ex marido, identificado como Alfredo Javier T. (44), con quien decidió interrumpir su relación por los hechos de violencia de género que había comenzado a sufrir. Pero el calvario nunca acabó.

Teminski afirmó que durante todos estos años realizó diversas denuncias en contra del violento, pero en ninguna ocasión el hombre alcanzó a ser detenido, situación que la hizo hasta perder el sueño por el temor de ser agredido mientras duerme.

“Es un infierno vivir así, no hay palabras para describir el hecho de acostarse a dormir y tratar de no dormir por miedo. Yo esa noche volví a casa con mucho miedo porque sabía que él todavía estaba libre”,  expresó.

Su historia se hizo conocida en toda la provincia y el país esta semana, después de la publicación en Facebook de un video en el que cual captó un nuevo episodio de violencia perpetrado por Alfredo T., propietario de una distribuidora de bebidas en Roca.

Del video a su detención

 

El hecho ocurrió el domingo, cerca de las 20, sobre la calle Comisionado Pelinski de esa localidad, mientras Teminski iba como acompañante en un Chevrolet Corsa que era conducido por su actual pareja. En el asiento de atrás iba la beba de cuatro meses que tienen en común.

La mujer narró que habían salido a pasear en familia, hasta que en determinado momento se cruzaron con su ex pareja, quien a bordo de otro vehículo se coloca detrás de ellos y los comenzó a embestir.

Prácticamente toda la escena fue retratada en un video que Teminski en ese momento decidió grabar para tenerlo como prueba -otra más- de lo que viene sufriendo. En el audiovisual se advierten los embates del otro vehículo desde atrás y el llanto desesperado de la pequeña niña en su asiento en la parte trasera.

La situación culminó cuando el sindicado violento logró quitar del camino al Corsa en el que viajaba su ex pareja y huye de la escena.

La detención del violento fue comunicada en la víspera, pero en realidad ya llevaba varias horas tras las rejas e incluso ya compareció ante el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, a cargo del magistrado Miguel Mattos.

De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por El Territorio, el implicado fue trasladado ayer a la mañana al juzgado y en esa instancia se abstuvo de declarar.

Por el momento, la causa se instruye bajo la carátula de lesiones, daños y amenazas, aunque todo puede cambiar conforme al avance de la investigación.

En primera persona

Ayer, El Territorio dialogó con Teminski, quien desde Roca celebró la detención del implicado, pero se mostró preocupada por lo que pueda suceder más adelante.

“El hecho de que esté detenido para mí es un alivio, pero a la vez tengo la incertidumbre de no saber hasta cuándo estará así y sabiendo que en cualquier momento puede estar nuevamente por acá”, fueron sus primeras palabras.

La mujer contó que ya fue citada a comparecer ante el juzgado para ratificar su denuncia, instancia en la cual dijo que llevará el video completo de lo sucedido el último domingo, como así también su carpeta con todas las denunciadas radicadas previamente.

“Viendo todo lo que yo pueda aportar veremos si las personas que están a cargo consideran si esto fue un amenaza o si pueden considerar que fue algo más”, expresó.

En la continuidad de la entrevista telefónica Teminski narró que estuvo diez años en pareja con el denunciando, relación en la cual los hechos de los violencia comenzaron a repetirse y decidió separarse, aunque después de ello no tuvo paz en ningún momento.

“Yo decido separarme cuando la violencia ya no era sólo contra mí, sino también contra mis hijos. Tengo dos hijos con él. Yo ahí me di cuenta porque antes de eso, en cierto modo creía que él iba a cambiar, pero cuando vi que fue capaz de levantarle de los cabellos a mi hija decidí hacer algo yo para que las cosas cambien. Por eso, a la mujer que esté pasando por esto le digo que la persona que te quiere no te lastima y esa esperanza de que la persona cambiará no lleva a nada. El apoyo de mi familia en esto fue fundamental para mí”, recordó y reflexionó la mujer.

Pero lo cierto es que más allá del momento en que cada víctima logra romper con el círculo de violencia, también es importante la presencia del Estado para su contención posterior. Y eso Teminski prácticamente no lo tuvo o, al menos, no fue lo suficiente.

Ella narró que hace aproximadamente cuatro años está separada de Alfredo T. y que en ese período sufrió todo tipo de situaciones que las fue denunciando en su localidad pero nada se resolvió. Ella asegura que el hombre cuenta con protección.

“Amenazas de todo tipo sufrí en este tiempo, como por ejemplo, que me iba a desfigurar. A veces tuve que trepar a la vereda para evitar que me choque de frente y hasta entró a mi domicilio para golpearme rompiendo una perimetral. Esa vez una vecina llamó a la Policía y aun así no lo arrestaron. Él tiene asesores, sabe lo que tiene que hacer y qué es lo que le conviene siempre. Situación frente a la cual yo siempre me vi más vulnerable por no tener este tipo de contactos, de influencias o de poder socioeconómico”, sostuvo.

Es más, Teminski asegura que en esta oportunidad el hombre tampoco fue detenido, sino que simplemente “se presentó con su moto en la comisaría diciendo que no se acordaba de nada. Es decir, iba a seguir estando libre si no era por eso. Estoy un poco resignada, cuesta confiar en todo”.

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