El titular de la CESANE advirtió una fuerte caída en las ventas de las naftas durante enero. Pidió que bajen los impuestos.

Luego de una seguidilla de aumentos en la nafta, el Gobierno postergó hasta el 12 de marzo próximo la suba en el impuesto a los combustibles prevista para el 1 de marzo.

De esta manera, se detuvo por diez días otro incremento de hasta 5,2% en las naftas y el gasoil que debía regir desde el 1 de marzo.

Al respecto, el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste (CESANE), Faruk Jalaf, manifestó en la FM 89.3 Santa María de las Misiones que al sector “no le afecta mucho” esta decisión porque “enero fue un mes muy negativo” debido a la caída en las ventas.

“Pensamos que iba a aumentar la venta, cosa que no ocurrió porque el turismo no se hizo presente y la actividad económica cayó notablemente en todas las provincias. Las vacaciones no sirvieron para reactivar el sector, no tuvimos casi ninguna modificación”, señaló.

A todo esto, indicó que el litro de combustible en el país “debería costar alrededor del dólar oficial de 90 pesos”.

Eso es lo que tendría costar mínimo las naftas súper, las premium tendrían que estar alrededor de los 100 pesos o un poquito más, eso sería a mi entender. Pero no es lo que nosotros queremos, las estaciones de servicios no somos formadores de precios, nos mandan de Buenos Aires, la mitad lo maneja el Estado con los impuestos y la otra mitad las petroleras”, destacó.

Por otra parte, Jalaf observó que “el litro de nafta súper siempre costó un dólar, sin embargo ahora está muy por debajo del dólar oficial”.

“El combustible es un commodity que tiene un valor internacional que no se puede modificar mucho porque el costo es elevado de producir. La mitad de un litro de nafta a 75 pesos son impuestos, tenés 37 pesos que es el valor real del producto, y otros 37 pesos que son impuestos”, sostuvo.

Explicó que “a ese producto hay que buscarlo, extraerlo, trasladarlo, refinarlo, volver a trasladarlo y venderlo”. “Medio litro de agua mineral te sale 100 pesos, así que el litro de nafta está desfasado”, reiteró.

Consideró además que la solución no es aumentar porque cada vez que suben los precios de las naftas, caen las ventas. “Si bien el precio del combustible está por debajo de los valores normales, el poder adquisitivo de la gente tampoco puede pagar mucho más. No es posible que lo pongamos a un valor elevado y después no se venda, porque la gente va a usar el vehículo lo menos posible. El pueblo no tiene los ingresos dolarizados, tiene una moneda que se sigue devaluando, pero tampoco bajan los impuestos”, advirtió.

Para finalizar agregó que “Buenos Aires tiene los combustibles más baratos que el interior”. “Tiene hasta un 15% menos que en algunos lugares y eso trae aparejados diferencias como en la luz, el agua y el transporte público. Todo el interior no consume ni la mitad de lo que se consume en Buenos Aires, entonces que recauden en Buenos Aires y no en las provincias más pobres del Norte que tienen el combustible más caro, si quieren bajar el precio que bajen los impuestos”, cerró.

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