La menor rompió el silencio y se lo contó a su madre. La detención se concretó ayer en el barrio San Antonio de Jardín América.

Investigan un supuesto caso de abuso sexual cuya víctima es una niña de 12 años y el sospechoso es su padrastro de 35, quien ya fue detenido por orden del juez de Instrucción de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez.

El magistrado, que por estos días subroga además el juzgado de Jardín América, ayer viernes por la mañana dispuso un allanamiento en el barrio San Antonio de esta localidad, en donde efectivos de la Unidad Regional IX detuvieron al sospechoso de cometer el delito contra la integridad sexual, en este caso agravado por el vínculo ya que es su hijastra de 12 años quien fue abusada.

Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN indicaron que el caso fue denunciado recientemente, pero se investiga si los vejámenes ocurrieron desde el año pasado, cuando la niña tenía 11 años (actualmente 12).

Supuestamente, el tutor de la menor aprovechó la ausencia de su pareja y en varias oportunidades cuando se quedaba solo en la vivienda abusó de la niña poco después que comenzará con su ciclo menstrual.

Medidas rápidas

La denuncia fue presentada en en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional IX de Jardín América durante la mañana de ayer. En principio, el caso fue detectado por un trabajador social de la zona, quien puso al tanto de la situación a la madre de la víctima y la acompañó a realizar la denuncia para que la menor pueda ser revisada y contenida como requiere el caso.

Inmediatamente al conocer el hecho, el juez dispuso de un allanamiento en la vivienda del presunto abusador, su pareja y dos menores (hijos de ambos), además de la niña de 12 años.

Entre los pasos que restan en la instrucción de la causa, se aguarda la indagatoria al detenido y luego se le tomará testimonio en Cámara Gesell a la víctima. Esta última pericia ya fue ordenada y resta que los forenses especialistas agenden la cita judicial.

De acuerdo a los primeros relatos de la menor a su madre, fueron reiterados los episodios de abuso sexual los que padeció con el mismo victimario. De lo que alcanzó a señalar la progenitora en la Comisaría de la Mujer, los ultrajes fueron con acceso carnal y bajo amenazas de muerte, tanto a ella como al resto de su familia.

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