“Para nosotros todo lo que pasó fue un milagro”

Planean campaña sobre donación de órganos

Envueltos por el calor misionero, los Irrazábal Cabrera pasan sus días en Posadas. Lejos quedaron esas salidas a los medios de comunicación y las redes sociales donde pedían con urgencia un donante para la pequeña de la casa, Abigail.

El 24 de mayo de 2019 quedará para siempre en su memoria como el día que se produjo el tan ansiado milagro por el que venían pidiendo y encabezando cadenas de oración. Después de una larga espera esa madrugada apareció un donante y la niña pudo ser trasplantada del corazón. Para ellos siempre estuvo de por medio la intervención de Dios guiando al equipo médico en cada paso.

“Para nosotros todo lo que pasó fue un milagro. Somos católicos y yo personalmente creo que sí fue un milagro”, afirma Nilda, madre de la niña en diálogo con El Territorio.

“Hay muchos chicos que están en la misma situación que está o estuvo Abigail y gracias a Dios a nosotros nos tocó un año largo, pero fue solamente un año”, dice en referencia al tiempo que debieron permanecer en Buenos Aires luego de producido el trasplante.

Abigail tiene 8 años y desde enero de 2018 integraba la lista nacional de pacientes que necesitan un órgano para seguir viviendo. Desde su nacimiento, la nena posadeña fue sometida a controles regulares y hasta fue intervenida quirúrgicamente en tres oportunidades para corregir una patología congénita.

La posibilidad del trasplante surgió en noviembre de 2016, tras uno de los controles de rutina en Buenos Aires. Y desde principios de 2018 la niña junto a su familia estuvieron en la Capital Federal esperando.

Pero todo comenzó a los cuatro meses de gestación cuando Nilda fue a uno de los tantos controles que deben hacerse las embarazadas antes del parto. Fue allí que el ecógrafo que la atendió le dijo que había ciertas cosas del corazón de la beba que las debía ver un médico especialista.

Así, el trasplante coronario se produjo en 2019 y hasta mediados del año pasado el equipo médico que la trasplantó en el Hospital Italiano le solicitó que se quedaran en la Capital Federal para monitorearla de cerca.

Después de eso pudieron volver a Misiones, donde ahora sigue la recuperación y poco a poco, con las limitaciones que le impone la pandemia de Covid-19, la niña está volviendo a hacer una vida normal. “Está transitando la recuperación muy bien, no tuvimos ningún inconveniente así que estamos muy contentos”, cuenta Nilda entusiasmada por el progreso de Abby, como le dicen en la casa el papá Ramiro y su hermano Mariano.

En Posadas los controles siguen con la misma rigurosidad que en Buenos Aires. “Se los hace cada mes con el cardiólogo de cabecera que es Joaquín Ratti y se hace también cada mes estudios de laboratorio. Todo depende de si su cardiólogo ve algo que motive hacerse un laboratorio antes del mes, se lo hace”, explica Nilda mientras busca fotos de la última Navidad, que al fin pudieron pasarla en la provincia, como tanto deseaban en la familia.

“Ella está haciendo una vida normal pero teniendo todos los cuidados. Antes de la pandemia siempre usaba barbijo por el mismo motivo por el que hoy lo usamos todos, para no contagiarse de nada, hasta de un estornudo de un chico ella tiene que cuidarse. Son cuidados que siempre los tenemos en cuenta porque sabemos que cualquier foco infeccioso para ella puede ser complicado. Por eso tratamos siempre que esté todo ordenado y limpio para que pueda estar bien”, comenta la mamá.

Campaña

Ahora toda la familia proyecta encarar una campaña para concientizar sobre la importancia de la donación de órganos. Si bien en un primer momento pensaron en salir a la calle o realizar alguna acción pública, la situación sanitaria los frenó “porque sabemos que si salimos a la calle nos exponemos a un montón de cosas que a Abigail le pueden hacer muy mal. Pero sí tenemos la idea de poder hacer eso y con la Defensoría del Pueblo de Posadas queremos arrancar una campaña sin exponernos nosotros ni a Abigail”, finalizó Nilda.

por: Esteban Bueseck

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