Luis Benito Da Silva (51) fue hallado muerto en su casa de El Porvenir I. Su hijo manifestó que tenía enfermedades crónicas, pero la autopsia reveló varias lesiones

No todo es lo que parece o siempre hay que estar atento a todos los detalles. Como la muerte de Mario Maidana (30) en la chacra 159 de Posadas que al parecer no fue suicidio, ayer en El Porvenir I se presentó un nuevo caso con giros en su trama: fue presentado como muerte natural, viró a muerte dudosa y finalmente a un posible parricidio con dos sospechosos.

Al detalle, lo que comenzó con una hipótesis de muerte natural por complicaciones derivadas de la diabetes y el alcoholismo, terminó con la detección de costillas rotas y un fuerte golpe en la cabeza. La investigación ahora busca la cronología de lo ocurrido el día domingo, con una fuerte pelea entre padre e hijo como hecho saliente.

Según pudo reconstruir El Territorio en base a fuentes policiales y judiciales consultadas, la víctima fue identificada como Luis Benito Da Silva (51), domiciliado en el Lote 120 del barrio El Porvenir I, en cercanías del Club Tacurú. En primera instancia, cerca de las 3 de la madrugada, fue requerida una ambulancia, que al constatar el fallecimiento dio aviso a la Comisaría Decimocuarta.

El hombre yacía en su cama y al ser consultada su mujer expresó que el hombre padecía las mencionadas enfermedades crónicas, por lo que probablemente eso había causado el deceso. A su turno, su hijo añadió que el domingo había tenido una caída y que producto de eso se atendió en el Hospital de Fátima, donde le recetaron medicamento y tratamiento, pero no necesitó ninguna internación.

Sin embargo el panorama empezó a cambiar cuando el médico policial revisó a Da Silva. Ya eran cerca de las 4.30 y el profesional advirtió un hematoma en su boca – labio superior -, además de sangrado en nariz y oído. Es por eso que se solicitó la correspondiente autopsia, que fue aprobada por el juez Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis.

Finalmente la necropsia, realizada por el Cuerpo Médico Forense, arrojó los primeros resultados, aunque se aclaró que aún se aguarda el informe completo. Benito tenía seis costillas izquierdas rotas, además del fuerte golpe en la cabeza y contusiones internadas, lo que indicarían una muerte violenta.

Ante la novedad, el equipo del doctor Balor y varias comisiones policiales, como la Dirección de Criminalística, volvieron al lugar para la realización de pruebas de rigor, como la búsqueda de manchas de sangre o un elemento que podría coincidir con un arma homicida. También estuvo el fiscal René Casals.

Fue entonces que se dio la primera prueba de peso contra el hijo del fallecido, identificado como Gonzalo Da Silva, de 24 años. En el lavadero los pesquisas hallaron una bermuda color beige con manchas de sangre que fue incautada. La Dirección de Cibercrimen, en tanto, secuestró dos teléfonos celulares que serán peritados.

Detenciones

Sobre los detenidos, las fuentes consultadas expresaron que, además de su relato endeble, Gonzalo fue puesto bajo la lupa tras las declaraciones de los vecinos. Éstos reportaron una fuerte pelea entre ambos ocurrida el domingo. El hecho ocurrió entre las 14 y las 17, cuando padre e hijo compartían bebidas alcohólicas con un tercer joven y empezaron a pelearse.

Señalaron que eran habituales las peleas entre ambos, pero que ese día, cerca de las 20 el propio joven llevó a su padre hasta el hospital en remís, confirmando así las declaraciones iniciales. Es por eso que se solicitó la historia clínica en Fátima, así como también en el Hospital Ramón Carrillo, donde era atendido.

El otro joven que participó en la ronda de tragos también fue demorado e identificado como Maximiliano A. (26). Sobre él no recaerían en principios sospechas que lo señalen como homicida, pero los investigadores prefirieron la cautela y esperan tener un panorama más completo de la situación para recién imputarles un delito a ambos.

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