Ex convicto mató a su amigo, al cuerpo lo prendió fuego con neumáticos, y se sentó a tomar vino

En el patio de la última casa, y a unos metros de la última calle del barrio Cruz del Sur de Posadas, el fuego consumía los restos de un hombre cubierto por neumáticos. Era cerca de las 8 y el sol ya picaba en la piel cuando un vecino pasó por el lugar y se sorprendió al ver los pies entre llamas, neumáticos y humo negro.

El transeúnte, de 61 años, se cruzó más tarde -ya cerca de las 11- con la patrulla de la Comisaría Decimonovena que investigaba una denuncia por robo de animales y dio aviso de lo que había visto. También contó que el dueño de la casa permanecía al lado, tomando vino bajo la sombra y mirando cómo el fuego consumía el cadáver.

Sorprendidos, los efectivos policiales fueron al lugar de los hechos y confirmaron la macabra escena. Al mismo tiempo, el propietario del lugar intentó subirse a una moto y escapar de la escena, pero fue detenido por la fuerza provincial como el principal sospechoso del asesinato.

Fuentes del caso confirmaron a El Territorio que se trata de Arnaldo José “Roger” Sanabria (39), un ex convicto con graves antecedentes: en 2002 lo condenaron por un homicidio y en 2018 por un homicidio en grado de tentativa. Había salido de la cárcel hace más o  menos de un año.

Al lugar, que queda detrás del aeropuerto de Posadas, en dirección al Parque Industrial de Nemesio Parma por la calle Perpetuo Fores, llegaron los efectivos de la Dirección de Homicidios y la División de Criminalística, entre otras dependencias de la Policía de Misiones para los trabajos de rigor.

También se hizo presente el titular del Juzgado de Instrucción Tres en turno, Fernando Verón, y la fiscal Adriana Marcela Verónica Herbociani, quienes coordinaron todas las actuaciones. En un principio también se ordenó la detención de la hija de Sanabria, una joven madre que también vive allí junto a su hija de 2 años,  pero que después fue liberada.

La casa está hecha de materiales, con una habitación sin terminar -le falta el techo- y un baño letrina a unos pocos metros.

Según manifestaron los vecinos, los tres moradores se habían mudado hace tres meses, cuando compraron la casa. Nadie quiso explayarse mucho sobre al ser consultados por este medio, pero coincidieron que lo conocían poco.

La víctima

Sobre el fallecido, en base a investigaciones y testimoniales  los investigadores creen que se trata de Ramón Alberto Giménez (42), domiciliado en el barrio Tacurú de la capital provincial. Su cuerpo quedó calcinado casi en su totalidad, salvo las partes inferiores mencionadas y la espalda, porque estaba acostado boca arriba.

“Si se llegaba más tarde no íbamos a encontrar nada, avivaban un poquito el fuego y se iba a consumir todo”, dijo un pesquisa.

El cuerpo fue enviado a la morgue judicial para la correspondiente autopsia, pero la única forma de reconocimiento será con el cotejo de sus piezas dentarias o un examen de ADN. Estaba irreconocible.

El hecho parece haber sido esclarecido por los investigadores de Homicidios de forma rápida. Aún quedan dudas de los motivos por los cuales Sanabria dejó salir su ira asesina que lo llevó a la cárcel en el pasado, pero todo parece indicar que el crimen ocurrió en horas de la madrugada de la víspera, luego de una larga jornada de tragos.

Reconstrucción

Según se reconstruyó, el sospechoso había pasado a buscar a Giménez el lunes por la mañana al barrio Tacurú, con la idea de comer un asado. De esta forma, desde horas del mediodía ambos estaban compartiendo bebidas alcohólicas e incluso se sumaron otras personas del barrio.

La jornada de bebidas se extendió como hasta las 2 de la madrugada, cuando la mayoría se fue a dormir. Los demás asistentes también estuvieron demorados en un principio -se hizo un allanamiento en otra casa-, pero declararon como testigos que abandonaron la vivienda de Sanabria sin haber visto ninguna escena violenta.

Se cree que su hija y su nieta ya dormían y que el homicidio fue cometido por él solo. En el lugar se incautaron ropas del acusado con manchas de sangre, botellas, vinos tetrabrick y una escopeta. También había un pisón de tierra ensangrentado, que se cree podría ser el arma homicida.

Todas las sospechas deberán ser corroboradas por la instrucción que recién inicia.

En las próximas horas, Sanabria, que quedó alojado en la Comisaría de Itaembé Guazú, podría ser llevado a la audiencia indagatoria ante el juez Verón.

Allí designará abogado defensor, escuchará los elementos que hay en su contra, será imputado y tendrá la posibilidad de dar su versión de los hechos, si así lo quiere.

En 2018 firmó un abreviado por 4 años de cárcel
En noviembre del año pasado Roger Sanabria firmó un juicio abreviado por homicidio en grado de tentativa ocurrido en el barrio Tacurú, de donde sería oriundo. Entonces acordó con el Tribunal Penal II una pena de 4 años de cárcel.

El hecho, según la investigación del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, ocurrió el 26 de agosto del 2015 sobre la calle Neuquén de Posadas. Roger se hizo presente en una motocicleta junto a un acompañante y tras una discusión con uno de los presentes sacó un arma y le disparó a quemarropa.

El disparo impactó en el pecho de la víctima, que fue asistido por sus amigos y llevado luego al Hospital Madariaga para su atención. Finalmente, gracias al trabajo de los profesionales, sobrevivió.

Las autoridades judiciales allanaron después la casa del implicado y secuestraron un revólver calibre 22 utilizado en el hecho.  Allí fue detenido por los efectivos de la Dirección de Homicidios, que en la víspera lo recordaron rápidamente.

La investigación arrojó que la mayoría de los implicados había compartido un partido de fútbol en el barrio, donde se había generado la bronca. Otros creen, sin embargo, que podría haberse tratado de una disputa relacionada al contrabando de cigarrillos.

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