Mucha tristeza, dolor e impotencia por el homicidio en Piñalito

Carlos Fernández, hermano de José Fernández, el jubilado torturado y asesinado en su vivienda ubicada en Piñalito Sur, de San Pedro, se quebró y apenas pudo decir algunas palabras sobre el conmocionante hecho que se conoció en horas de la tarde de ayer, lunes. Entre el dolor e impotencia, la familia recibe acompañamiento de los vecinos y aguardan la liberación del cuerpo que fue enviado a la morgue policial.

El jubilado, de 66 años, fue encontrado sin signos vitales en el living de su vivienda, atado de pies y manos, con heridas en el cuerpo, pasadas las 15 horas, precisamente por su hermano, quien no logra entender lo ocurrido y junto a los demás familiares esperan se haga justicia. Pese al terrible momento, Carlos, brindó algunas palabras a El Territorio: “Impotencia, bronca y tristeza, es lo que más siento en estos momentos sé que mi hermano no era perfecto, tenía sus defectos como cualquiera de nosotros pero no se merecía lo que le pasó”, apenas pudo indicar Carlos, quebrándose.

La tortura y muerte de José Fernández, conmueve a los pobladores de Piñalito Sur y zonas aledañas como Tobuna, por tratarse de un pionero del lugar, que toda su vida trabajo a fin de salir adelante. Separado hace ya un par de años, jubilado con hijos mayores con familias constituidas, el hombre vivía solo en una vivienda sobre ruta nacional 14, donde los vecinos más cercanos están a unos 200 metros. Actualmente contaba con un kiosco y no poseía grandes capitales.

Su kiosco funcionaba todos los días, atendía al público hasta primeras horas de la noche, cerraba temprano y volvía abrir en horas de la mañana, rutina que no se reiteró ayer lunes, lo que de cierta forma llamó la atención de los moradores y fue su hermano Carlos Fernández, un reconocido docente, quien se topó con la terrible escena.  En el living, estaba José, muerto, atado de manos y pies, con una gomera en el cuello y una lima de motosierra en una de las axilas, sin indicios, a simple vista de que se haya tratado de un robo, porque hasta contaba con el dinero de su jubilación en los bolsillos.

Hasta el momento no existe ningún detenido y avanzan con la investigación para determinar el motivo del hecho y detener a los responsables. La causa es materia de investigación por parte del Juzgado Nº III de Instrucción de San Vicente e intervino personal de la dependencia policial de Tobuna, Dos Hermanas y la Unidad Regional XII.

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