Prófugo de abuso sexual se comunica en redes y ronda Oasis

Lo buscan desde hace más de dos meses señalado por una joven de 19 años, quien dijo que junto a otro amigo la doparon y abusaron sexualmente.

El prófugo acusado de abusar sexualmente de una joven de 19 años en esta localidad, colonia Oasis, se habría comunicado durante los últimos días por redes sociales y para los investigadores policiales aún no salió de la provincia o retornó clandestinamente de Paraguay, indicaron fuentes del caso.

El hecho que -por ahora tiene un detenido- conmocionó a la provincia y fue denunciado el domingo 6 de septiembre, tal como lo publicó  PRIMERA EDICIÓN.

La víctima contó ante la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional IX (con asiento en esa misma localidad) que dos presuntos amigos se habrían ofrecido a llevarla a su departamento, pero en el camino se sospecha que la intoxicaron hasta perder el conocimiento y la golpearon.

Tras recibir la denuncia, la Policía capturó a uno de los acusados, de 24 años, quien en su momento se abstuvo de declarar ante el juez de Instrucción 1 de esa localidad, Roberto Sena, quien le rechazó un pedido previo de excarcelación y tras la indagatoria lo imputó provisoriamente por el delito de “abuso sexual con acceso carnal”.

Pistas del paradero

En las últimas horas, fuentes de la investigación confiaron que el único prófugo en la causa, de 19 años, podría estar en cercanías de Colonia Oasis, donde tendría familiares. “Lo vieron movilizarse por esa zona”, reveló uno de los pesquisas.

A todo esto, se supo que el individuo se estuvo comunicando a través de redes sociales con algunos parientes y amistades.
Mientras tanto el citado magistrado ordenó medidas tendientes a ubicar al fugitivo, como ser un pedido de captura internacional.

No descartan que intente seguir escapando hacia Paraguay o Brasil, aprovechando la permeabilidad de los pasos fronterizos clandestinos.

Relato de la víctima

La joven estudiante que resultó víctima señaló que aquel domingo se encontraba en un pub habilitado esa madrugada en Jardín América hasta las 3. Tras el cierre por el horario decidido ante la crisis sanitaria del COVID-19, ella y una amiga acompañaron a los jóvenes en el automóvil de uno de ellos hasta una vivienda, donde se desplegó una fiesta ya en condiciones clandestinas.

Fue allí que la denunciante agregó que en determinado momento comenzó a sentirse descompuesta y que le pidió al mismo joven que condujo el automóvil hasta ese lugar, que la llevara a su departamento. En el trayecto habría perdido el conocimiento y cuando se despertó se descubrió en su cama, con dolores de golpes recibidos, desnuda y con su inmueble desordenado. No recordaba nada de lo sucedido pero aclaró que, de manera consentida no tuvo relaciones sexuales con estos jóvenes, y que sólo recordaba que quería ir a su domicilio porque se sentía mal.

Los estudios médicos recogieron evidencias compatibles con una violación o abuso. Las pericias fueron realizadas en el Cuerpo Médico Forense de Puerto Rico.

Hace pocos días se desplegó una manifestación con pancartas exigiendo la liberación de los denunciados por el abuso, como así también las sospechas sobre el joven prófugo. Fue organizada en Jardín América por familiares que insisten en la inocencia de los mismos y aseguran que no hay prueba en su contra.

Voceros del caso señalaron que entre otras medidas, el juez Sena tendrá en cuenta, para resolver la situación procesal de los involucrados, la serie de testimonios recabados de las amigas de la víctima, como así también los resultados de pericias genéticas.

Primera Edición

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