Sentido descargo de una víctima de la inseguridad en Oberá

“Ama a tu prójimo como a ti mismo”, es la consigna que rige las vidas de Jim Curran y de su esposa Silvina Blaha, fundadores de la Comunidad San Patricio, un emprendimiento construido con aportes de voluntarios irlandeses en la Picada Sarmiento de Oberá.

Se trata de una enorme obra de amor, ya que disponen de siete viviendas, dos para adultos mayores y cinco para familias vulnerables que se quedan en el lugar sin pagar un solo peso hasta que lo necesiten.

En el lugar, además de un techo, las personas tienen la posibilidad de mejorar su calidad de vida y consolidar un futuro.

Pero una vez más, la comunidad San Patricio fue objeto de un hecho delictivo que generó un enorme perjuicio económico, más allá de la tristeza que siempre acarrea la inseguridad.

Al respecto, a través de cuenta de Facebook, Silvina Blaha realizó un sentido descargo sobre la situación, lamentó las consecuencias e insto a no naturalizar la delincuencia.

“El pasado domingo 1 de noviembre a la madrugada la Comunidad San Patricio fue víctima nuevamente de un terrible robo. Esta vez casi nos vaciaron el centro de nutrición. Sentimos mucha tristeza e impotencia y esto que escribo es dedicado a los padres, hermanos, vecinos o cualquier persona que vio algo raro, que pongan su mano en el corazón y recapaciten. Si viste que tu hijo, tu sobrino, tu vecino llegó con cosas robadas y vos sabés bien que eso no se lo ganó trabajando, por favor denuncialo”, subrayó.

Enorme perjuicio

En esa línea, opinó que siempre es mejor escarmentar a tiempo antes de incurrir en un hecho más grave, al tiempo que magnificó los daños con ejemplos reales.

“Creeme que le vas a hacer un bien, es mejor que pague hoy por un robo y no más adelante que termine preso por un delito mayor. Pensá que no se robó una garrafa y una cocina, se robó la comida de chicos pobres que necesitan; pensá que no se robó un simple colchón, se robó el descanso cómodo de niños enfermitos; pensá que no se robó un ventilador, se robó el sueño reparador de madres preocupadas por sus hijos enfermos”, detalló. Asimismo, ponderó el accionar de un buen vecino que pudo recuperar parte de las cosas robadas, pero todavía faltan recuperar una garrafa nueva cargada, una bolsa con elementos caros de electricidad y ventiladores, entre cosas.

“Por favor si ven algo sospechoso que quieran venderles y es de dudosa procedencia llamen a la comisaría Tercera de Oberá que realiza la investigación. Y como dijo Jim, somos como boxeadores que nos siguen pegando en el suelo pero sabemos que tenemos que levantarnos porque la pelea sigue”, concluyó Blaha.

El Territorio

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