Profanación y robo: la investigación policial en el cementerio La Piedad

La Policía Científica registró fotos y planimetría en las tumbas vacías. Todo se había descubierto el lunes. Un angustiado padre no pudo recordar en paz a su bebé Sergio.

Desde el martes la Policía debió empezar a investigar un caso denunciado con epicentro nada menos que en el cementerio municipal La Piedad de Posadas. Es que Antonio Ríos, de 54 años, fue a la Policía tras descubrir que la tumba de su bebé, enterrado desde el 2003, había sido profanada y los restos desaparecidos.

El caso, dado a conocer en la noche del martes por El Territorio, tiene como juez a Juan Manuel Montes del Juzgado de Instrucción Dos y a la comisaría segunda actuando y en donde el angustiado Ríos concretó la denuncia.

Según fuentes del caso, la Policía Científica realizó fotografías a la parcela 142 y 140, en donde habría estado sepultado el cuerpo de su hijo Sergio, en la parcela 140, la que pertenece a Rogelio Antonio Ríos.

«Se trabaja con fotografías y planimetría», se explicó, mientras avanza el estudio de lo recolectado en ambas parcelas. Es que cuando Ríos fue a la administración del cementerio a comunicar y a pedir explicaciones por lo que había pasado, le dijeron que su hijo estaba en la de al lado. Pero claro, cómo equivocarse de tumba. Lo cierto es que se debió cavar en la apuntada por la administración, sólo para confirmar que el hombre tenía razón. En esa otra parcela, en la 142, tampoco había nada.

Cibercrimen se llevó además documentos de la administración del cementerio, en donde no es la primera vez que se denuncian casos similares como el descubierto el lunes pasado.

El Territorio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *