Crearon un grupo de asistencia y contención a víctimas de abuso sexual

“El objetivo es ayudar a todas las personas que lo requieran y fortalecer vínculos entre las víctimas”, dijo Fátima Candia, referente del grupo. Dan información y asesoramiento

Hoy la joven tiene 19 años y durante casi una década fue víctima de abuso sexual por parte de su padrastro. A pesar de ciertos indicios, como cartas que dejaba sobre la mesita de luz, la madre de la víctima nunca actuó en defensa de la criatura.

Finalmente, con el apoyo de una tía, la víctima radicó la denuncia y su verdad salió a la luz. El acusado estuvo detenido tres meses, pero a fines de septiembre el juez de Instrucción Dos de Jardín América, Roberto Sena, le otorgó la prisión domiciliaria.

La denunciante aseguró que ni siquiera fue notificada de la decisión judicial, al tiempo que el sospechoso fijó domicilio en la casa que comparte con su esposa, la madre de la propia víctima.

“A raíz de mi denuncia, mi mamá y mis hermanos me dieron la espalda, como también otros familiares. Hoy estoy sola, sin ningún tipo de asistencia ni contención. Es una situación horrible y muy ingrata”, lamentó la joven en diálogo con El Territorio.

El caso sirve para graficar los padecimientos de muchas víctimas de abuso sexual, mujeres y hombres, quienes luego de denunciar a sus agresores no encuentran respaldo adecuado para enfrentar el proceso penal.

Incluso, cuando el acusado pertenece al entorno, hallan resistencia en la propia familia, lo que dificulta mucho más un trance de por sí complejo.

Para atender este tipo de situaciones surgió el grupo de apoyo ‘Antes que sea demasiado tarde’, que dispone de una cuenta en Facebook para atender a víctimas y familiares.

Se trata de una iniciativa de Fátima Candia, hermana de Anastacia Ramírez (16), quien en septiembre del año pasado falleció en dudosas circunstancias en una estación de servicio de Leandro N. Alem.

Fortalecer vínculos

En diálogo con este diario, Candia comentó que el caso de su hermana menor posibilitó que muchas personas se contactaran con ella para brindarle apoyo y, al mismo tiempo, compartir dolorosas experiencias de abuso.

“Fue entonces que empecé a planificar modos de acercar información y apoyo a las víctimas. Pensé en escribir un libro, pero esto llevaría mucho tiempo, además el contexto en el que vivimos a causa del Covid-19 impidió que se realizaran muchas actividades que estaban planificadas”, comentó.

Pero las restricciones por la pandemia no la detuvieron y tomó la decisión de crear contenido para la página de Facebook.

Al respecto, subrayó que “el objetivo es ayudar a todas las personas que lo requieran en temas de violencia y dar a conocer por medio de las redes las atrocidades que se están cometiendo a diario en contra de las mujeres y hombres, como también fortalecer vínculos entre las víctimas”.

Además, dispone de un grupo de WhatsApp donde a diario comparten información, historias personales y se organizan reuniones por Zoom.

“Entre todos nos apoyamos dejando de lado cualquier diferencia social, religiosa o cultural que pueda existir para enfocarnos de lleno en la contención. Por ahora no contamos con asesoría legal y psicológica propia, ya que la idea es reciente, pero estamos enlazando los casos y redirigiéndolos a la línea 144 a nivel nacional y la 137 a nivel provincial, donde todas las personas víctimas de violencia pueden acudir las 24 horas del día para obtener asesoramiento de profesionales”, remarcó Candia.

Para todos

La referente destacó que el grupo funciona como un lugar seguro donde las víctimas se pueden contactar y charlar con gente que entiende su problemática, obtener contención y la información necesaria para proceder de manera correcta frente a los hechos que los aquejan.

Candia destacó que las puertas están abiertas “para todas las personas que lo necesiten, a la comunidad LGBTYQ+ y también a los hombres, que por ahí no se animan tanto, pero llegan”.

Sobre los padecimientos más comunes, indicó que “por lo general no se animan a contar lo vivido o ya lo contaron en sus hogares y no les creen, por lo cual se sienten solos. Entonces en ese sentido tratamos de apoyar a la víctima para que se sienta comprendida y fuerte, y luego encaminar la denuncia”.

Por: Daniel Villamea

Foto: José Rivero

El Territorio

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