Chef misionero cocina para las celebridades en Mónaco

El misionero Raul Geneyro Bregagnolo (49), hoy se desempeña como chef en Mónaco, comandando un restaurante.

Lejanos quedaron las juntadas con amigos, el chamamé, los repiques de la comparsa de sus amores Fantescal, o las reuniones los fines de semana para ver a Racing. Todo quedó a miles de kilómetros. También su madre, sus hermanas y su padre.

Raúl Geneyro Bregagnolo nació, en realidad, en Campo Grande, Misiones; pero se mudaron a Virasoro cuando él tenía 8 años, “por eso todo el mundo me dice correntino”.

Terminó la primaria en Virasoro, en la Escuela Normal, luego hizo su paso en un seminario diocesano de Corrientes capital, y terminó la secundaria en Virasoro, nuevamente. Recordó que en los años 90 se fue a estudiar Educación Física a Posadas, “y mientras estudiaba, para mantenerme empecé a trabajar en un restaurante que se llamaba Gast. Me hice muy amigo del chef, Juan Carlos Canteros, quien me enseñó muchos secretos de la cocina, y me invitó a trabajar con él. Y así empecé. Él fue el primer chef gourmet de Posadas, y hoy vive justamente en Virasoro”.

La carrera de Educación Física comenzó en 1990, y en el restaurante posadeño en el año 1992. “Trabajé con él tres años aproximadamente en ese restaurante, que estaba ubicado frente a Power, la discoteca famosa por calle Bolívar. Después de eso me fui a Virasoro, puse un pub que se llamaba Venettos, también hice algo de comida en ese lugar, algunas personas me pedían una cena importante, yo les hacía. Venettos fue muy conocido en su época por todos los pueblos de alrededor”, recordó.

Él sabía que el viejo continente le abriría muchas puertas. “Soy de origen italiano, por parte de mi mamá, Bragagnolo, y a los 17 años ya sabía que algún día me iba a ir a Italia. Yo quería conocer Italia, trabajar y aprender, en ese momento todavía no estaba decidido que me dedique a la cocina, pero ya soñaba con viajar, conocer y hacer experiencia. Después justo se dio lo de la cocina, y gracias a Dios se me dio todo”, dijo Raúl.

Su viaje al país integrante de la Unión Europea se concretó en el 2003. “Donde realmente aprendí cocina, donde también hice cursos y estudié, fue en Florencia, Italia, y en Viareggio que fue donde me instalé primero”.

Esa primera etapa pasó por Viareggio y Florencia (2003-2008), después pasó al Principado de Mónaco (2008-2013), luego se fue a pasar un tiempo en Virasoro (2013-2019), y se regresó a Mónaco hasta la actualidad, donde se desempeña como chef en el restaurante Zolenzara.  “Un gitano soy”, dijo entre risas.

“Tengo un hijo de once años que se llama Filippo, y una hija de veinte años que se llama Airyn, y mi señora, todos italianos. Mi vida es linda, todos son italo-argentinos. Con mucho trabajo y hobbies de conocer museos, palacios, iglesias, obras de arte, de las cuales soy fanático”, resumió Raúl su actualidad.

En relación a la cuarentena por la pandemia de covid-19, el cocinero señaló que “fue difícil, y acá se respeta mucho. No nos dejaban salir de casa, estábamos muy controlados, sólo salíamos para ir a comprar mercaderías. Había bloqueos policiales cada 1 km”.

Con tanto viaje, y tanto mundo, Raúl se especializó en pescados y frutos de mar, pastas, y por ser argentino: carnes. “De Virasoro me llevé sabores, combiné panacota (un clásico de la repostería italiana) con yerba mate, y los alfajores también, con yerba mate, Taragüí por supuesto”, comentó entre risas.

Al contar su rutina, Raúl relató que “a la mañana llego a mi trabajo y les hago tomar mate a mis compañeros (risas) todos los días. Siempre consigo yerba, no como allá, pero hay en  herboristerías. También les hago tomar tereré cuando hace calor. Algunas veces los filmé a mis compañeros (italianos) cuando les hago tomar mate (risas). Lo que  más les gusta es el mate cocido”.

Gracias a una ciudad emblemática como Mónaco, el virasoreño pudo darse el gusto de cocinar para varios famosos, conocerlos, sacarse fotos, desde el príncipe de Mónaco, Lionel Messi, Gabriel Batistuta, Javier Zanetti, también actores, actrices, italianos, franceses, e incluso llegó a retratarse con el príncipe Alberto en una oportunidad. En este sentido, Raúl contó que en Italia y en Francia los argentinos son muy queridos, al igual que en ciudades como Barcelona, España.

Si bien hoy Raúl tiene su vida realizada, en Francia e Italia, sueña que algún día regresará definitivamente a su país. “Algún día volveré, no sé si a Virasoro, pero sí a Argentina”.

El Territorio

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