Inician una causa federal por la fiesta en un yate en San Ignacio

El fin de semana pasado se desató una polémica tras la viralización de imágenes de una multitud de jóvenes con música y bebidas alcohólicas en embarcaciones frente al Club de Río, en San Ignacio. Tras el escándalo, por incumplir con los protocolos establecidos por la emergencia epidemiológica y sanitaria por la pandemia de coronavirus, vinieron medidas extremas por parte del propietario del lugar como prohibir el ingreso de menores de 25 años.

A eso se sumaron actuaciones por parte de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que fueron confirmadas ayer por parte de autoridades del gobierno de la provincia.

“Sabemos que la Prefectura actuó de oficio y pidió intervención del Juzgado Federal de Oberá, que es el juzgado de competencia, e inició una investigación a los propietarios de esa embarcación, también se identificaron otras matrículas, y ahora está todo en manos de la justicia”, señaló la fuente a El Territorio.

La causa es en principio por violar el Decreto Nacional de Urgencia (DNU) que establece distanciamiento social y uso de barbijos, a lo cual se agrega otras irregularidades por parte de los dueños de la embarcación como exceder la capacidad de la lancha y no contar con la licencia para timonear. “El lunes cuando esa embarcación estaba de regreso a Posadas, fue controlada por Prefectura que advirtió que el hijo del dueño del yate no tenía permiso para timonear”, detalló la misma fuente gubernamental.

Tras lo ocurrido, la PNA se comprometió a intensificar desde este fin de semana los controles en el río para evitar que se repitan estos episodios que generan malestar en la comunidad misionera.

En tanto, más allá de los controles de las autoridades provinciales o nacionales, la responsabilidad social le cabe a cada ciudadano.

Por tiempo indeterminado
Por tiempo indeterminado los grupos de jóvenes hasta los 25 años no podrán ingresar al predio del Club del Río, en San Ignacio (salvo que lo hagan con sus padres) y quedará totalmente prohibido el ingreso al lugar con conservadora, es decir, que las bebidas deberán comprarse en las cantinas. La decisión se dio a conocer luego de una reunión entre el propietario, Jorge Néstor, el ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa y el intendente de San Ignacio, Javier Peralta. Es que la situación se torna polémica en el contexto de pandemia, en el que mantener la distancia social es uno de los factores más importantes para evitar un posible contagio de Covid-19.

El Territorio

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