Municipios se preparan para un verano de incendios y poca agua

Los bomberos voluntarios de Misiones están en alerta roja en lo que a incendios forestales se refiere. Los focos que se registran diariamente se triplicaron y según datos aportados por la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, desde el 21 de septiembre al 7 de octubre se registraron en la provincia 635 incendios forestales, por citar un ejemplo. 

Ante estos números, hay gran preocupación en los trabajadores voluntarios ya que todo se sostiene con recursos propios y algunos aportes del gobierno provincial para la compra de elementos. Además faltan de lugares para abastecerse de agua.

“La gente sigue sin entender que hay que evitar todo tipo de quemas porque en algunos casos se vuelven incontrolables”, dijo a El Territorio Waldemar Laumann, presidente de la federación.

Andresito, la ruta costera y Oberá son los municipios más afectados por el fuego. “Muchas veces la comunidad exige más y no aporta para poder seguir incorporando, por ejemplo, materiales o movilidad. Las instituciones no podemos ser siempre mendigos del Estado, hay que buscar alternativas para autofinanciarnos”, sostuvo Laumann.

Recursos
La Asociación de Bomberos de Montecarlo ve necesario trabajar en distintas alternativas para contar con el abastecimiento de agua para los siniestros. Ante esta situación se trabaja en conjunto con el municipio para sumar alternativas a las ya existentes, que son el aljibe en el edificio de bomberos, un arroyo en la zona rural Línea Aterrada y algunos espacios que cuentan con boca de incendios.

Esta semana el intendente Jorge Lovato junto a Laumann recorrieron distintos lugares alternativos. “La Municipalidad se comprometió en comenzar con las obras. Estuvimos viendo lugares como el arroyo Bonito, también con la Cooperativa Eléctrica queremos hacer otra salida cerca de la toma de agua de la ruta 12. Nos queda pendiente ver en la zona rural, cerca de los aserraderos”, comentó Laumann.

Por otra parte, el Concejo Deliberante de Montecarlo declaró al municipio en alerta roja y prohibió la quema para limpieza o el uso del fuego como elemento de limpieza en zona urbana, rural, espacios públicos y privados.

Crisis en Irigoyen y San Antonio
Más allá de la resolución 293/20 del Ministerio de Ecología que prohíbe realizar quemas en zonas rurales y urbanas, en las últimas semanas se sucedieron varios focos de incendios forestales en Bernardo de Irigoyen y San Antonio. Eso despertó la preocupación de la población ante la sequía, las altas temperaturas y la falta de equipamientos de lucha contra el fuego. Bernardo de Irigoyen cuenta con un cuartel de bomberos voluntarios y una dotación de bomberos de la Policía, pero en ambos casos tienen poco equipamiento para el combate de incendios grandes.

San Antonio, en tanto, carece de un cuartel y en caso de siniestros deben pedir auxilio a Irigoyen o a Andresito. En muchos casos también actúa personal del Campo Anexo Manuel Belgrano del Inta que posee el equipo y personal de manejo del fuego.

Matías Fernández, director de la Reserva Ecológica Privada Héctor Fernández de San Antonio, se mostró preocupado ante la observación de varios focos de fuego en toda la zona.

“Por estos días a simple vista observamos varios focos muy cerca a nuestra propiedad que a la vez está muy cerca del Parque Provincial Urugua-í, eso nos preocupa muchísimo, ya que es un área protegida con amplia diversidad de fauna y flora”, sumó.

En Bernardo de Irigoyen fueron varias las actuaciones de los bomberos tanto voluntarios como de la Policía de Misiones. Una de las más grandes de los últimos días duró más de diez horas y afectó a un productor con pérdidas millonarias en forestación, campo, alambrados y herramientas de trabajo. Además el fuego afectó la línea de alimentación de energía eléctrica que abastece la localidad.

Desde el cuerpo de voluntarios de Irigoyen, su jefe, Matías Sánchez, manifestó: “Estamos teniendo varios llamados todos los días debido a incendios de pastizales y malezas que se vuelven incontrolables”.

Además, tanto Irigoyen como San Antonio atraviesan crisis hídricas y se están sectorizando o temporizando los bombeos de agua a las casas. En San Antonio se bombea algunas horas por la mañana y otro rato a la noche, por lo que desde la comuna recomendaron a la población un uso racional del líquido vital y que cuenten con reservas.

En Irigoyen, por su parte, se sectoriza por barrios el bombeo de agua cada 48 o 72 horas. Desde la Cooperativa de Provisión de Agua Potable de Bernardo de Irigoyen Limitada (Coopabil), Juan Fleitas, comentó: “Estamos necesitando mucha lluvia, el nivel de agua en la represa es baja, los pozos perforados con los que contamos en varios sectores de la ciudad también bajaron su caudal y eso nos dificulta muchísimo el abastecimiento. Para la próxima semana estaremos declarando la emergencia hídrica”.

En Iguazú, por su parte, desde 2014 rige una ordenanza que prohíbe la quema de residuos o cualquier otro elemento dentro del ejido urbano. Sin embargo, escasean los controles y tampoco se aplican multas. Es así que los ciudadanos continúan utilizando fuego para deshacerse de los residuos.

En muchas oportunidades, los incendios a los que acuden los bomberos voluntarios están relacionados con la “quema controlada” que se sale de control. Según un informe emitido por la institución desde el 17 de septiembre hasta el jueves 8 de octubre los integrantes del cuerpo activo de bomberos acudieron a 23 incendios forestales o de malezas.

Por la sequía la comunidad también sufre con el faltante del líquido vital, más que nada en las zonas altas y en los barrios que no cuentan con el servicio de distribución de agua potable por la red, si no con pozos perforados. Son más de 20 barrios que no están dentro de la red de distribución de agua potable, es por ello que la Dirección de Servicios Públicos distribuye el líquido con camiones.

En Mojón Grande, la Cooperativa de Agua Potable abastece a “250 conexiones que en realidad son mucho más casas porque en varias los vecinos comparten o se prestan lo que hace que la necesidad vaya aumentando siempre”, dijo el presidente de la entidad, Carlos Kapelinski.

Señaló que el consumo diario “ronda los 100.000 litros que tomamos de una vertiente que nos abastece y de ahí tenemos un sistema de filtrado y se agrega cloro. No tenemos planta potabilizadora”.

En tanto, la Cooperativa de Electricidad y Otros Servicios Públicos Limitada de Leandro N. Alem (Cela) posee poco más de 8.000 conexiones que interanualmente van subiendo de a 200. En ese sentido, Héctor Sierjejuk y Aníbal Zakovich plantearon que “todavía nuestro dique está abasteciendo al 70% de la población al otro 30% lo hacemos a través de pozos perforadas que ya muestran la falta de agua ya que hay 52 pozos en uso y otros 26 que han dejado de estar operativos”.

El Territorio

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