Detienen a un hombre acusado de abandono y defraudación a su tía anciana

“Él me quería faltar el respeto, me decía que me baje la bombacha. Pero eso no se hace. Soy anciana y soy la tía”, subrayó doña Olmira De Olivera Padilla (73), quien durante varios meses habría sido víctima de un sobrino segundo que se adjudicó derechos de apoderado y la explotó económicamente, según denunció.

En su edición de martes pasado, El Territorio publicó detalles de la cruda historia de la septuagenaria, quien desde hace un par de semanas reside en Oberá con su hermana Ramona Padilla (78), quien la rescató del abandono en que estaba sumida.

A partir de la trascendencia mediática, el miércoles la damnificada fue citada por las autoridades de la comisaría de Campo Ramón para ampliar la denuncia original radicada el pasado 1 de octubre ante la misma dependencia.En consecuencia, doña Olmira ratificó las acusaciones hacia Leonardo P. (38), residente en Sección Décima, municipio de Campo Ramón.

En tanto, si bien en la denuncia original la mujer comentó situaciones de índole sexual, llamativamente dichas circunstancias fueron obviadas por el personal policial.

De todas formas, en la ampliación la víctima ratificó dicho aspecto y el detalle quedó plasmado de manera oficial, lo que podría agravar la situación del sospechoso que el jueves fue detenido por disposición del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá.Doña Olmira precisó que en varias ocasiones el sujeto aprovechó su vulnerabilidad y habría tratado de avanzar sexualmente, a lo cual se opuso tenazmente.

En principio, el sospechoso está acusado de abandono de persona y defraudación, por lo que permanecerá alojado en la comisaría de Campo Ramón.Además la Policía procedió al secuestro de los documentos y las tarjetas que estaban en manos del apoderado.

Enorme perjuicio                                                                                                                                                         

Tal como publicó este diario, la anciana vivió y trabajó siempre en la chacra, en Sección Décima. Nunca se casó ni tuvo hijos, lo que relegó para dedicarse al cuidado de su madre, doña Josefa De Olivera, la que falleció a los 116 años.

A principios de año fue internada en el Hospital Samic de Oberá y le diagnosticaron cáncer de colon, por lo que tuvo que ser derivada e intervenida quirúrgicamente en el hospital Madariaga de Posadas.En ese lapso de extrema vulnerabilidad, Leonardo P. se adjudicó derechos de apoderado y se quedó con sus documentos y tarjeta de cobro.

Asimismo, según consta en la denuncia original, irrumpió en el domicilio de la damnificada y le robó gran parte de sus pertenencias. Incluso desarmó parte de casa, sacó chapas y el cerco perimetral de alambre, lo que ocasionó un enorme perjuicio a la propietaria.

Pero aquí no terminaron los pesares de doña Olmira, ya que luego de ser dada de alta regresó a la Sección Décima y su sobrino la alojó durante unos días en su propio domicilio, con la excusa que necesitaba cuidados especiales por la operación.

“Él pensó que yo no volvía de Posadas, pensó que me iba a morir. Entonces aprovechó y me robó todo. Hasta los chanchos y gallinas que tenía. Para colmo, cuando volví me llevó a la casa -que queda cerca de mi chacra- y me hacía pasar hambre. Así que un día me escapé y volví a mi casa, y ahí me di cuenta de que me había robado todo”, lamentó.

Además, reconoció que es analfabeta, circunstancia que su familiar habría aprovechado para hacerse del título de su propiedad, según denunció.

“Pasaba hambre”

Hace diez días, una sobrina de doña Olmira la encontró en estado de abandono y dio aviso a su hermana, Ramona Padilla, quien reside en barrio Norte de Oberá.

No sin esfuerzo, habida cuenta de su avanzada edad, acudió al llamado y se topó con un panorama desolador, ya que Olmira sobrevivía en la indigencia y comía gracias a la solidaridad de algún vecino. Muestra de ello es que actualmente pesa apenas 37 kilos.

“Pasaba hambre porque el supuesto apoderado cobra su jubilación, le compra un kilo de harina, un paquete de fideo y arroz molido, esos que vienen para cocinar a los animales. Él se queda con toda la plata aprovechando que está enferma. Se podría haber muerto por el estado en que estaba viviendo”, lamentó su hermana.Este matutino charló con ambas en la casa de doña Ramona, quien se quebró varias veces al escuchar el descarnado relato de Olmira.

Ramona precisó que radicaron varias denuncias contra el mismo sujeto, tanto por la retención de la documentación de su hermana como por la sospecha de una maniobra fraudulenta para quedarse con el título de propiedad de la chacra, aunque antes de la publicación del caso la investigación se hallaba estancada.

Al respecto, mencionó que “ella (por Olmira) no sabe leer ni escribir, entonces él la llevó a una escribanía con la excusa de firmar la sesión de cuatro hectáreas, pero en realidad firmó por toda la chacra. Se aprovechó, la estafó”. Dicho trámite se realizó el 3 de diciembre pasado.

En marzo notó los malos manejos del supuesto apoderado, ya que ni siquiera le avisó que tuvo que ser internada en el hospital de Oberá. 

Luego fue derivada al Madariaga, donde fue operada con éxito, tras lo cual regresó a Sección Décima y, en primera instancia, se alojó en casa de su sobrino.“Me daban de comer una sopa de harina con sal y pasaba hambre. Por eso me escapé y volví a mi casa”, recordó Olmira.

Por Daniel Villamea

Corresponsalía Oberá

El Territorio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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